Nadie nos verá llorar (Reseña)





Texto e imágenes: Ángel Díaz

La obra realizada con el estímulo “Jalisco a Escena” en la categoría teatro experimental, Nadie nos verá llorar, Chéjov en Analco, se presenta los días 26, 27, 28 y 29 de enero y el 3, 4, 5, 10, 11 y 12 de febrero en el Teatro Experimental. Con la actuación de Karina Hurtado, Azucena Evans, Meztli Robles y David Arellano, a partir de la novela Tres Hermanas, de Antón Chéjov, estrenada en Moscú en 1901, sobre las hermanas Prozorov quienes viven junto a su hermano Andrei en un pueblo provincial ruso y tratan de ponerse de acuerdo sobre la esperanza y la plenitud en sus vidas.

Nadie nos verá llorar; Chéjov en Analco cuenta con cuatro actores en escena, los personajes combinan sus identidades con las de sus intérpretes, quienes superposicionan por medio del soliloquio, el parque rojo y avenida Chapultepec sobre los gélidos paisajes rusos, las explosiones del 22 de abril en el barrio de Analco y el drama de la familia Prozorov.

Esta obra es un juego entre locaciones y personajes, la ambigüedad del argumento puede desalentar al espectador que no esté familiarizado con el estilo de Chéjov, ya que los monólogos y remembranzas son la principal linea narrativa en la que lo que no sé cuenta nos dice más que lo que se cuenta. La obra se apoya con acertados recursos audiovisuales, que documentan los hechos de abril del 92, el portazo del Roxy para ver a Mano Negra y la niñez de los actores para aclarar un poco el panorama de la obra. Es precisamente durante estas proyecciones que la obra se separa más de Chéjov y muestra un ritmo actoral más dinámico y atrapante, así mismo los episodios cómicos son acertados y el vestuario enriquecedor. Hay detalles por ajustar con los actores más jóvenes respecto al tono de sus interpretaciones, sin embargo, durante los gratos episodios de interacción dramática entre los hermanos, se aprecia una química actoral trabajada y emocionante. A final de cuentas el guion de Nadie nos verá llorar; Chéjov en Analco es una superposición de la vida de los actores, la de Chéjov, la de los hermanos Prozorov,  y la de Guadalajara a principios de los 90s, “cuando cada estímulo era una promesa”.

Desprecio los beneficios de este mundo suyo. Todo es inútil, ilusorio y engañoso, como un espejismo. Se puede ser coherente y sabio, pero al final la muerte lo arrasará todo. Y aquello que usted llama posterioridad arderá junto con el resto de cosas de la tierra…”

Antón Chéjov

Bajo la dirección y dramaturgia de Noé Morales Muñoz y la producción general de Ánima Escénica, Nadie nos verá llorar; Chéjov en Analco, se presenta durante la última semana de enero y las dos primeras de febrero, las funciones son los jueves, viernes y sábados a las 20:00 horas y los domingos a las 18:00 horas. El Teatro Experimental de Jalisco se encuentra ubicado en calzada Independencia Sur en el núcleo del parque Agua Azul. Los boletos tienen un costo de $120 general y $100 para estudiantes, maestros y egresados con credencial vigente.



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