Puerta a la ópera

La OFJ abrió una puerta a la ópera






Texto: Raúl Armenta Asencio / Imagen: Cortesía

Basta con que nos adentremos un poco al universo de la música clásica para darnos cuenta de que muchas canciones o jingles que para nosotros son de lo más popular, están tomadas de algún poema sinfónico, alguna sinfonía u ópera. Y aunque no sé si este fue el objetivo del más reciente programa de la Orquesta Filarmónica de Jalisco, sí permitió que los que acudimos al Teatro Degollado nos diéramos cuenta de qué tan cercana es la ópera a nosotros.

Con el programa Puerta a la ópera, la OFJ cerró el Festival de la voz, que inició hace un par de semanas con su excelente interpretación de la segunda sinfonía de Mahler, Resurreción, y que en esta ocasión nos llevó por la historia operística a través de ocho de las más espectaculares oberturas que se hayan escrito jamás.

El programa contó con la participación de Dorian Wilson como director huésped y con José María Álvarez como anfitrión, quien entre pieza y pieza contaba a los asistentes un poco sobre la historia general de la ópera y particularmente sobre la pieza que se iba a escuchar. Si bien este recurso hizo más didáctico el concierto, especialmente para los que no suelen asistir a presentaciones de este tipo, también es cierto que le quitaba la dinámica que espera alguien que sí suele ir; los comentarios eran, básicamente, lo que se podría haber leído en el programa de mano (lastima que la gente no lo lea).

Así, la OFJ nos permitió apreciar oberturas hechas “al aventón” como la de Don Giovanni, de Mozart, o la de El barbero de Sevilla, de Rossini; hasta algunas mucho más pensadas como la de Tannhäuser, de Wagner; algunas más sencillas en cuanto a los requerimientos de ejecución, y otras mucho más complejas; pero todas de gran belleza auditiva.

Comenzaba esta reseña hablando sobre los temas que conviven en nuestra vida diaria y que tenemos completamente asimilados como parte de nuestra cultura popular, y que tienen su origen en la ópera. La OFJ interpretó, entre los cuchicheos de la gente al momento de darse cuenta de que conocían esa “canción” piezas como la obertura de Orfeo en los infiernos, entre otras.

La presentación finalizó con los aplausos de la gente que obligaron a la Orquesta Filarmónica de Jalisco a interpretar como encore el galop de la obertura de Guillermo Tell, de Rossini, mejor conocida por ser el tema principal (para disgusto de muchos) de El llanero solitario.

Otro excelente recital por parte de la OFJ que nos demuestra que pueden sacar adelante los retos que se le van poniendo en el camino. Ojalá esta Puerta a la ópera sea sólo la semilla para que se integren a su repertorio estas magníficas óperas que, si no es por las proyecciones del MET en el Teatro Diana, rara vez podemos ver en nuestra ciudad.

Por lo menos, yo me quedé con ganas de apreciar las óperas completas.



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