Fat Charlie: cócteles, plática y buena música


Texto: Raúl Armenta Asencio / Imágenes: Cortesía

Sobre López Cotilla, a unos pasos de Francisco Javier Gamboa, se oculta uno de los mejores cocktail room de México: Fat Charlie, creado por Óscar Becerra, y que, poco a poco, se ha ido ganando la preferencia de la gente.

Con una carta que incluye entre 34 y 35 cócteles, Fat Charlie busca ser un speakeasy, lugar al que iba la gente a tomar durante la época de la prohibición en Estados Unidos, y que se caracterizaban porque para entrar era necesario conocer la contraseña o al dueño del lugar.

A propósito de Fat Charlie, el concepto, su carta y otros temas, hablamos con Adrián Avelar, bartender, quien nos recomienda probar el cóctel que le da nombre al lugar, y que vayan a investigar la contraseña para entrar a este exclusivo espacio.

Óscar Becerra, creador de Fat Charlie

¿Qué es Fat Charlie?

Fat Charlie es un speakeasy, un concepto relativamente nuevo en Guadalajara, pero que se remonta a la época de la prohibición en los Estados Unidos, por lo que la gente se reunía en casas para destilar y beber. Dentro de esta cuestión secreta, había que ir vestido como si fueras a la iglesia o dando una imagen diferente a que ibas a salir a tomar, era un concepto muy de boca en boca y sólo entraban los que conocían a la dueña de la casa o la contraseña, que es lo que nosotros tratamos de hacer aquí: preguntamos, de manera discreta, cuál es la contraseña.

Además de ser speakeasy, somos cocktail room, que quiere decir que sólo servimos cocteles. Óscar Becerra es el bartender y dueño de Fat Charlie, y tiene una trayectoria de dieciocho años como bartender, además de su gran experiencia en el extranjero.

La carta está hecha por Óscar, quien nos da capacitaciones continuas, además de que todo el tiempo estamos aprendiendo.

Desde que entras, la intención es que te lleves una gran experiencia, algo que no te esperas y el sabor del cóctel, que es muy importante para nosotros; nuestra idea de la coctelería probablemente sea diferente a la que hay ahorita en Guadalajara, por todo el trabajo que nos inculca Óscar. Lo que sí, es que tratamos de hacer todo de la forma más honesta y con la mejor de las intenciones para que el cliente disfrute lo que está tomando; además de que siempre estamos muy atentos para saber qué es lo que le gusta tomar a la gente: en el menú tenemos un sampler, que es un ejemplo de cuatro cocteles, para que descubras cuatro sabores diferentes y que podamos hacer una recomendación más adecuada.

A pesar de que somos poco personal, nos enfocamos mucho en el servicio; le echamos muchas ganas y el lugar ha crecido gracias al esfuerzo que hacemos.

¿Qué cóctel recomiendas?

Tenemos el Fat Charlie, que es el de la casa; la idea de ese cóctel es que es el sello del lugar, y por eso tiene el nombre del lugar, y no se pueden ir sin probarlo. Es una infusión de whiskey al estilo del té chai, por lo que es muy especiado, además de tener cerveza de jengibre que hacemos en casa y un jarabe de lemongrass, lo que le da el dulzor necesario. Fat Charlie es la antítesis de cómo se toma el whiskey, lo que lo convierte en todo un hit.

Adrián Avelar

¿Y cuál es el que más se vende?

Irónicamente, el de la casa es el que más se vende, pero también depende del tipo del cliente: las mujeres son más dadas a tomar vodka, mojitos, mula de Moscú, tequila, mientras que los caballeros toman más whiskey, mezcal, entre otros.

¿Cada cuánto tiempo cambian el menú?

La verdad, tenemos el mismo menú desde que abrimos. Lo que sí, ha habido cambios evolutivos en imagen, armado y operación del lugar; pero el menú siempre ha tenido la misma fuerza todo el tiempo, y hasta el momento no hemos tenido la necesidad de cambiarlo, aunque sí está entre nuestros planes.

El menú es súper sólido, es muy abierto a todo tipo de personas. Desde que abrimos, tenemos los mismos 34 cócteles, aunque algunas recetas han cambiado, pero siempre con el mismo sabor y la misma intención.

Nosotros nos basamos mucho en el sabor de los cócteles, por lo que, mientras mejor acepte la gente el sabor del cócteles, más ganamos nosotros a que te esté sirviendo uno diferente todo el tiempo.

Nuestro menú es muy versátil y está pensado para todo tipo de gustos: los que lo quieren con más alcohol, más seco, más dulce, más amargo, etcétera.

¿Cómo lograr el éxito comercial sin que sea un lugar masivo?

El concepto speakeasy es algo difícil para Guadalajara porque es muy llamativo para las primeras veces, pero luego la gente se emociona y empieza a traer mucha gente y se convierte en un antro. Nosotros no es que no queramos que Far Charlie esté súper lleno todo el tiempo, pero sí queremos respetar nuestras raíces, por lo que tendemos a ser muy rudos en la cuestión de las reservaciones: que la gente esté cómoda, en su lugar, y que podamos abastecer todo lo que nos piden.

Eso es lo que más trabajo nos ha costado en los últimos meses, que tenemos el local atascado todos los días. Este concepto es muy bueno para visitarse entre semana, para algo después del trabajo, pero no con la intención de tomar toda la carta, sino de relajarse y quitarse el estrés después del trabajo.

Entre semana somos muy tranquilos, pareciera que estamos cerrados, aunque abrimos de lunes a sábado. La idea es que la gente venga por el speakeasy.

Algo más que quieras agregar…

Que nos visiten. La verdad, como Fat Charlie no hay dos en Guadalajara. Afortunadamente, hemos hecho las cosas bien, y se nota. Nos hace falta más personal, más espacio, nuevo menú, pero lo que hemos hecho, desde que abrimos, lo hemos tratado de hacer de la mejor manera.

Fat Charlie se encuentra en López Cotilla #1940, y se puede visitar los lunes de 18:00 a 02:00 horas, y de martes a sábado, de 18:00 a 03:00 horas.

Para más información, puedes seguir a Fat Charlie en Facebook, Instagram y YouTube.

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