El Museo de Paleontología de Guadalajara mira hacia el futuro


Hay pocos elementos que puedan cautivar tanto el subconsciente colectivo como es el caso de los dinosaurios, un universo casi mágico que ha deslumbrado a generaciones pasadas y presentes con un fervor inalterable. 

Los dinosaurios y las criaturas prehistóricas siempre han formado parte del subconsciente popular, pero si nos adentramos en nuestros días, creaciones literarias o cinematográficas, como es el caso de Jurassic Park, han propiciado que los dinosaurios gocen de absoluta vigencia. La última iteración de la saga, Jurassic World: Fallen Kingdom, se ha convertido en un éxito absoluto en cuanto a recaudación. Pero estas representaciones hollywoodienses adolecen de un problema arrastrado desde hace mucho tiempo: la verosimilitud científica. La forma en la que se han trasladado los animales a la gran pantalla no encaja con su descripción histórica, un hecho que choca con la comunidad paleontológica. A causa de esta situación la mejor manera de conocer cómo eran estos seres extintos es acercarse a un museo paleontológico; lugares como el que existe actualmente en la ciudad de Guadalajara. 

El Museo Paleontológico de la ciudad dispone sobre todo de una colección fósil relacionada con mamíferos prehistóricos, como es el caso de los mamuts u otro tipo de mega-fauna. No ha de sorprendernos que la ciudad disponga de un espacio focalizado en este período, ya que la idiosincrasia mexicana y su sistema educativo inherente provoca que las universidades o los centros culturales no se cierren a nuevas propuestas innovadoras, algunas de ellas muy alejadas de lo convencional. Este espíritu innovador y reformista ha imbuido sobre los equipamientos de la ciudad para mejorar sus infraestructuras y mirar hacia un futuro siempre cambiante.

Este espacio se inauguró hace casi 20 años, concretamente el 14 de febrero del año 2000, y lo podemos localizar en la Avenida Dr. Roberto Michel. Se trata de un museo que deslumbrará sobre todo a los amantes de esta ciencia por lo que alberga, concretamente piezas que se han localizado en territorio mexicano relativas al período pleistoceno. Si realizamos un recorrido por su interior, lograremos captar una idea general sobre esta rama del saber, focalizándonos sobre todo en la zona de Jalisco. Más allá de la paleontología, también encontraremos una sección destinada a la geología, ciencia que estudia la formación y la evolución del planeta tierra; sobre todo a escala material. Este saber científico y la paleontología son dos ramas que se entrecruzan de manera constante por su campo de actuación. En total el número de salas de exposición asciende a siete, y en una de ellas encontraremos una simulación de una excavación paleontológica que nos ayudará a interpretar el modo de trabajo de los profesionales de este campo con cuatro etapas cronológicas diferentes. Cabe destacar que podremos visualizar cerca de 520 piezas originales, pero en total el museo alberga más de 10.000, la mayoría en fase de conservación y estudio.IMAGEN>>> https://cdn.pixabay.com/photo/2016/10/14/17/54/sloth-1740761_1280.jpg>>>

Independientemente de la colección permanente, el museo también dispone de una sala de exposiciones temporales en la que se pueden apreciar varias exhibiciones de temática variada, como por ejemplo una relacionada con los perezosos, bajo el título: “Perezosos, gigantes y enanos de América”. Esta muestra se ha podido y se podrá visualizar los días 6, 13, 20 y 27 de octubre. En 2011 también se pudo ver una exposición monográfica relacionada con los dinosaurios.

Un espacio tan polivalente y tan valorado educativamente requiere un mantenimiento constante que pueda adaptarlo a los tiempos actuales. Es por ello por lo que actualmente el museo se encuentra en una fase de remodelación, una tarea que ayudará a seguir la misión que se inició casi 20 años atrás; realizando una tarea de difusión del patrimonio animal a toda la población. El museo se centra sobre todo en el público escolar, un colectivo con ganas de adquirir nuevos conocimientos. La difusión patrimonial y cultural es una tarea siempre muy exigente, que requiere unas herramientas apropiadas para poder ejercerse con plenitud de facultades.

Las tareas principales pasan por una adaptación de la zona exterior, concretamente la fachada, y una mejora del espacio superior. La cubierta ha quedado dañada por el paso del tiempo y han aparecido algunas filtraciones de agua que pueden perjudicar la colección que alberga. El auditorio ha quedado también desfasado, situación que ha llevado a que se inicie una remodelación, junto con la sala de exposiciones temporales. Las obras se iniciaron hace casi una semana y está previsto que las mismas finalicen en un período cercano a los 120 días, es decir 4 meses. La actividad del Museo -como hemos podido ver- no se detendrá, y se seguirán realizando diversas muestras relacionadas con los tiempos pretéritos. Una visita altamente recomendable. 

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