Mujer Maravilla 1984

Mujer Maravilla 1984 (Reseña)

Por: Raúl Armenta Asencio

Mujer Maravilla 1984 era una de las películas que más esperaba este año. No sólo porque me encantó la primera entrega, sino que mi compositor de soundtracks favorito, Hans Zimmer, regresaba al mundillo de los superhéroes. Con todo el problema que creó el Covid-19, creí que no la vería este año -sinceramente, ni siquiera creía verla en el cine-, pero las cosas que valen la pena logran abrirse el camino, y por fin pude verla en una proyección especial para prensa hace poco más de una semana.

Tengo que aceptar que no me gustó tanto como la primera parte, pero creo que tiene que ver más con que no soy fan de la estética ochentera que se tuvo que utilizar para ambientar la película. Una cinta que nos muestra el lado más salvaje del capitalismo, ese que sí le está haciendo daño al planeta, y cómo la solución para acabar con ello es bastante sencilla, pero hace falta que nos demos cuenta de ella.

Mujer Maravilla 1984 sigue los pasos de nuestra heroína, quien se encontrará con su pareja Steve Trevor, para luchar contra Max Lord y Cheetah, quienes poseen un artefacto que hace que todos sus deseos se vuelvan realidad.

La cinta está muy bien lograda, es muy entretenida y es un gran respiro para los que amamos de ir al cine, luego de tantos meses de sólo poder ver las plataformas. La música de Zimmer es de lo mejor, se agradece muchísimo que no sean los trombones convencionales los que inunden el sonido de las salas.

Para mí lo más interesante de la cinta, que dura poco más de dos horas y media, es la crítica social que hace Jenkins -al igual que lo logró en la película anterior-. Para mí siempre fue bastante obvio, pero no lo he visto en ninguna reseña o crítica de la historia: Max Lord es una versión menos caricaturesca de Donald Trump; debemos recordar que la historia se estrenaría antes de las elecciones en los Estados Unidos, por lo que la crítica a un hombre que siempre quiere más y que nunca tiene suficiente resulta evidente.

También, creo, el personaje de Barbara Minerva puede ser vista desde un punto de vista casi hasta evangélico. Se trata de los pobres a los que nunca volteamos a ver, esos que, cuando menos lo pensamos mientras seguimos atontados en nuestra burbuja, un día se convierten en nuestros peores enemigos, tomando el control de la sociedad y despedazándola, todo por nuestras ganas de no verles y hacerles caso.

Lo que sí es definitivo es que Mujer Maravilla 1984 es una película para ir a ver al cine. Entiendo que muchos tienen miedo, pero la experiencia es inigualable, especialmente por el soundtrack, y las salas de cine son un espacio completamente seguro -he llegado a estar yo solo en una de ellas-.

Mujer Maravilla 1984 es una película escrita y dirigida por Patty Jenkins, coescrita por Geoff Johns y Dave Callaham. Cuenta con las actuaciones de Gal Gadot, Chris Pine, Kristen Wiig, Pedro Pascal y Robin Wright. La música es de Hans Zimmer. Tiene una duración de 151 minutos.

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