El Gran Showman

Las 13 cosas que debes saber de El Gran Showman






Por: Raúl Armenta Asencio

Este jueves 28 de diciembre se estrena en México El Gran Showman, dirigida por Michael Gracey y protagonizada por Hugh Jackman. La cinta cuenta la historia de P. T. Barnum, el visionario que creó la industria del espectáculo en los Estados Unidos.

A continuación, las 13 cosas que debes saber de El Gran Showman.

  1. El realizador australiano Michael Gracey hace su debut como director con El Gran Showman, una historia que, bajo el espíritu extraordinario de P. T. Barnum, irrumpe en un ámbito ficticio imaginado de una manera intrépida, una que está llena de canciones pop pegajosas, bailes glam y un festejo del poder transformador de los talentos para el espectáculo, el amor y la autoconfianza.
  2. Hugh Jackman, protagonista de la cinta, le dedico años llevar la película a la pantalla. En sus palabras: “No es exagerado decir que Barnum fue el preludio de lo que es actualmente Estados Unidos -y en especial la idea de que tu talento, tu imaginación y habilidad para trabajar arduamente deberían ser las únicas cosas que determinen tu éxito. Sabía cómo obtener algo de la nada, cómo convertir limones en limonadas. Siempre me ha encantado esa virtud. Siguió su propio camino y todo contratiempo lo convirtió en algo positivo. Así que muchas cosas a las que aspiro en mi vida están personificadas en este personaje.”
  3. Cuando P. T. Barnum falleció en 1891, el Washington Post lo describió como “el estadounidense más conocido en la historia que jamás haya vivido”.
  4. Nacido en Bethel, Connecticut en 1810, el P. T. Barnum real era tan complejo como su época: lleno de impulsos contradictorios, tanto humanos como oportunistas. Tenía un don natural para la publicidad y la promoción, y para cuando tenía 12 años ya estaba vendiendo boletos de lotería. Más tarde se ganó la mano de su esposa, mucho más adinerada, con su aptitud genuina por llamar la atención. Después de probar suerte con una variedad de trabajos, Barnum terminó en lo que él llamó la “industria del espectáculo”, donde su imaginación no tendría límites. Al poco tiempo, probó ser un genio en una iniciativa que llegaría a definir a los Estados Unidos, generando emoción y fomentando el bombo y platillo, y atendiendo con destreza el amor del público por lo espectacular, lo salvaje y lo extravagente. Una vez que se mudó a Nueva York, se convirtió en una de las figuras más famosas de la creciente ciudad. Ahí inauguró lo que se convertiría en un destino que iba a tener lo último: su America Museum en Broadway, lleno de dioramas, instrumentos científicos, artefactos extraños, una colección de animales exóticos, un acuario, representaciones teatrales y un montón de “atracciones” vivientes con historias de cuentos de hadas asociadas -incluyendo el diminuto general Tom Thumb, las gemelas siamesas Chang y Eng, gigantes, mujeres barbadas y muchos más. Al poco tiempo, el museo emprendió giras mundiales en las que aparecían los intérpretes más queridos. Barnum, entonces, generó un frenesí público por la cantante de ópera sueca Jenny Lind, quien jamás había sido escuchada -con un alboroto e histeria crecientes que se asemejaba a aquellas que rodearían a las estrellas del rock un siglo más tarde. Cuando el museo de Barnum se incendió hasta quedar en cenizas, se le ocurrió otro concepto fresco: el espectáculo de carpa conocido como “El espectáculo más grande de la Tierra”, una idea que vivió mucho más que él y que sirvió de inspiración para el ascenso de los Estados Unidos como la capital del entretenimiento del mundo.

  1. La historia y personalidad de Barnum han inspirado numerosos filmes -en 1934 fue interpretado por Wallace Beery en The Mighty Barnum; en 1967, Burl Ives lo interpretó en Jules Verne’s Rocket to the Moon; y, en 1986, Burt Lancaster en Barnum.
  2. Si bien El Gran Showman no pretende ser biográfica y no se adhiere a la cronología de los hechos de Barnum, Gracey enfatiza que resalta varias realidades dominantes en él. “De las cosas importantes que sabemos que son verdad y que queríamos reflejar es que P. T. Barnum provino de la nada. Que estuvo ahí durante el nacimiento de la publicidad. Y que fue muy exitoso y después fue tras la alta sociedad porque sentía que, por todo su éxito, nunca sería uno de ellos. Sí trajo a Jenny Lind de Suecia. Su museo se incendió hasta quedar en cenizas y estuvo en bancarrota dos veces. Así que, aunque hemos ajustado la historia de manera creativa, muchos de los momentos determinantes de su vida son reflejados”.

  1. Al productor Laurence Mark y al coguionista Bill Condon les tomó siete años, unos cuantos cambios y giros, y convertir lo que en aquel entonces era una idea de altísimo riesgo -especialmente dado el hecho de que los musicales capaces de atraer a las audiencias modernas eran considerados una rareza extrema- a una realidad de una producción a gran escala, repleta de canciones, coreografías y un reparto multiestelar.
  2. Michael Gracey, director de la cinta, tenía en mente una mezcla del pasado y futudo, parecida al Steampunk, como estética para El Gran Showman, que situaba la historia de Barnum fuera de una época específica, en un tipo de mundo universal, donde la cultura pop, el romance y las conexiones humanas siempre dominaban. Quería algo de dureza, pero también sintió que toda la película debía ser espolvoreada con un toque de magia de libro de cuentos -remontarse a las sombras de la imaginación que inspiraron por primera vez a los humanos a superar la incredulidad.
  3. A propósito de las canciones originales, Gracey comenta sobre los compositores Benj Pasek y Justin Paul: “Lo que crearon para esta película es, para mí, el mejor trabajo que jamás hayan hecho -y mira que hay cosas increíbles. Mezclan lo contemporáneo con lo clásico de una manera imperceptible. Le dieron a la película su alma y corazón, esos altos y bajos emocionales. Capturaron el espíritu de todo ello de manera perfecta. Las canciones que escribieron siempre te están llevando de un lado a otro -cada una es una narrativa por derecho propio”.
  4. Aunque la mayoría de El Gran Showman parte de esbozos de la vida de P. T. Barnum, dos personajes ficticios aportan perspectivas frescas: Phillip Carlyle, interpretado por Zac Efron, el hombre sofisticado de teatro que renuncia a una vida entre la crema y nata de la sociedad para unirse al circo -y se convierte en el protegido de Barnum; y Anne Wheeler, interpretada por Zendaya, la trapecista audaz, censora de tabúes y de cabello rosado, de la cual se enamora perdidamente Carlyle.
  5. En una señal de tiempos más informados, Gracey tuvo otro mandato para darle vida al circo del siglo XIX: capturar toda la pompa y dotes teatrales que Barnum conjuraba sin tener que usar cualquiera de los animales vivientes que en aquel entonces fueron explotados para el entretenimiento. Los artistas innovadores de efectos especiales en Moving Picture Company (MPC), que se encuentran en Culver City, crearon la majestuosidad de los animales desde el éter digital. “Fue muy importante para mí no tener animales reales en esta película”, dice Gracey. “MPC hizo un trabajo increíble para hacerte creer en nuestros animales sin tener preocupación alguna de una posible crueldad”.
  6. Entre las docenas de locaciones históricas que utilizaron para la película está la mansión Woolworth en Glen Cove, Long Island; la playa de Cedar Oak en Babylon, Long Island; el cobertizo de lanchas de Prospect Park; la Academia de Música de Brooklyn, donde Rebecca Ferguson se sube a escena con Jenny Lind; los jardines de Old Westbury en Long Island; el Marshall Field State en Lloyd Harbor, Nueva York; y la casa de James Duke, en la calle East 78th.
  7. Casi todo el guardarropa fue hecho a mano para la película. “Creamos nuestra propia ‘fábrica de milagros’”, comenta Ellen Mirojnick. “Conjuntamos a un muy buen equipo de compradores, costureros, cortadores y sastres, que hicieron que nuestros sueños se volvieran realidad. El lema para todos nosotros fue seguir tomando riesgos e intentar absolutamente todo”.

El Gran Showman es una película dirigida por Michael Gracey, con guion de Jenny Bicks y Bill Condon. Cuenta con las actuaciones de Hugh Jackman, Michelle Williams, Zac Efron, Zendaya y Rebecca Ferguson. La música es de John Debney y Joseph Trapanese. Tiene una duración de 105 minutos.



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