Hasta pronto, Christopher Robin

Hasta pronto, Christopher Robin (Reseña)






-Por mi culpa tu infancia no fue buena-

-Al contrario, tuve la mejor infancia del mundo. Fue crecer lo que resultó doloroso-

Si hay un dibujo animado que me remite a mi infancia, ese es Winnie the Pooh. En algún momento, entre los cero y los tres años, mis papás me compraron la cinta animada de Disney, Las grandes aventuras de Winnie Pooh, y desde entonces mi afición creció. Ahora, a mis 24 años, aún conservo algunas cosas de aquella época infantil, mismas que, siempre que veo, me hacen recordar cuando era un niño y mis mayores problemas eran saber qué película sería la siguiente que vería o cuánto tardaría en regresarse el cassette.

Y el pasado jueves, en un espectacular de la ciudad vi que Cinemex traería, en exclusiva, una película llamada Hasta pronto, Christopher Robin. De inmediato recordé que ese era el nombre del niño con quien Winnie Pooh tenía todas sus aventuras por el Bosque de los cien acres, y decidí que iría a verla. A penas unas horas después, me llegó la invitación por parte de 20th Century Fox para la función de prensa.

Hasta pronto, Christopher Robin, nos cuenta la historia de A. A. Milne, un británico que luchó en la primera guerra mundial y que no puede olvidar los horrores que vivió en ella, por lo que decide mudarse al campo. Es justamente ahí donde comenzará a tener grandes aventuras con su pequeño hijo, Christopher Robin, en las que involucran a un adorable oso de felpa. Así, a lo largo de casi dos horas, podemos ver cómo surge la historia de Winnie the Pooh y todos los problemas por los que tuvieron que pasar tanto A. A. Milne como Christopher Robin ante la popularidad que alcanzó este cuento.

Hay notas en la internet que dicen que este es un live action. Me imagino que ya quedó claro con la descripción que hice de la cinta, pero nunca está de más recordarlo: esta es una cinta biográfica de uno de los fenómenos literarios más importantes de la historia.

La cinta en sí es entretenida y muy enternecedora. Para los que fuimos (¿somos?) fans de Winnie the Pooh, incluso nos llega a sacar alguna lágrima de nostalgia. Pero, lo más importante, es que tiene un mensaje antibélico, mismo que profesaba el propio A. A. Milne. De hecho, el osito terminó siendo un paliativo para todos aquellos que sufrieron de los estragos de la guerra.

Así que este fin de semana desempolve su osito Winnie the Pooh y vaya al cine, pero con la idea de que regresará, por algunos momentos, a su propia infancia, y que esto le sacará más de alguna lágrima nostálgica.

Hasta pronto, Christopher Robin es una película dirigida por Simon Curtis, con guion de Frank Cottrell Boyce y Simon Vaughan. Cuenta con las actuaciones de Vicki Pepperdine, Margot Robbie, Domhnall Gleeson, Will Tilston y Alex Lawther. La música es de Carter Burwell. Tiene una duración de 107 minutos.



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