Redes Sociales

La etiqueta en redes

Por: Alfonso Díaz de la Cruz

Una de las cosas que todos deberíamos de saber, respecto al uso de las redes sociales, es que precisamente el término «social» es, en muchas ocasiones, un mero engaño, debido a la impersonalidad de éstas. Aunque es cierto que muchas veces nos ayuda a acercarnos a los demás, propios y extraños, la realidad es que la mayor parte de las veces no es así y, por tanto, no deberíamos de tomarnos las cosas que en ellas vemos como algo personal.

Aun así, tendemos a optar por lo contrario. Al quedar todo al alcance de un click y poder escondernos detrás de una pantalla, es muy común que nos encontremos de pronto entablando discusiones con personas completamente desconocidas, al otro lado del mundo, sobre temas de los que nunca habíamos reflexionado o discutido, hasta el punto de sentirnos ofendidos, atacados, y buscando consecuentemente una satisfacción a aquellas ofensas.

En ocasiones lo que nos ofende es el contenido mismo de la publicación; ya sea por sus palabras, o por la idea que manifiestan.

En otras es la ortografía, la redacción o el hecho de que mediante la publicación en turno pongan en entredicho lo que nosotros asentamos previamente y, por tanto, asumimos, cuestionando nuestras aseveraciones y haciéndonos quedar mal ante otros desconocidos.

Para algunas situaciones, que se consideran como infracciones a las normas comunitarias, las propias redes establecen sus lineamientos ─que, dicho sea de paso, parecieran no ser muy relevantes, congruentes o suficientes para abordar los temas realmente importantes (pedofilia, acoso, etc.), limitándose muchas veces sólo a temas «sensibles» y a palabras altisonantes ─para, de alguna manera, moderar la relación entre tantos desconocidos que, cada cuál a su manera, abogan por recibir el respeto que merecen los caracteres vertidos en los ordenadores.

Sin embargo, también existen las reglas no escritas que cada vez toman más fuerza entre los internautas navegadores de redes y que, poco a poco, la mayoría de los usuarios comenzamos a seguir como si del cumplimiento del otrora clásico Manual de Carreño se tratara.

Aprendemos a decir por favor y gracias, a contestar o dejar un me gusta en los comentarios que hacen en nuestras publicaciones, a dejar una felicitación con motivo del cumpleaños que a bien tiene a recordarnos la red social y, en correspondencia, el festejado debe contestar la felicitación o, por lo menos, dejar una reacción a la misma. Así se va notando quién es un caballero, quién es una dama y quién es un barbaján en el mundillo de las redes sociales; todo es un acto de respeto y poco a poco se asume también que aquel que irrespete a otro podrá ser eliminado de la publicación en cuestión, llegando hasta el bloqueo de la cuenta del agraviado. El bloqueo puede deberse a diferentes faltas de respeto.

Una de las que más ha tenido aceptación, de acuerdo con el consenso global, es la reacción que debe de dejarse forzosamente antes de tomar un meme que uno quiera compartir. Aunque el individuo de quien tomemos el meme no haya sido el creador de este, un acto de cortesía, buen gusto y educación es el reaccionar antes de compartirlo en la propia red. Muchas personas, incluso, hasta amenazan con borrar y bloquear de su cuenta a quien lleve a cabo ese hurto de meme de manera reiterada.

Hace no mucho tiempo, una amiga mía me amenazó, como hizo con otros tantos de sus contactos, con borrarme de su cuenta si volvía a tomar un meme «suyo» sin reaccionar previamente. Lo tomé inicialmente como broma pero, al ver que cumplía esa amenaza con otros que ignoraron su advertencia, opté por no volver a ser tan maleducado y actuar de acuerdo a lo que la norma de etiqueta establecía.

Me bloqueó hace unos tres meses porque me atreví a cobrarle un dinero que le había prestado. Deduzco que eso fue una falta mucho mayor que el haber robado sus memes.

En fin, que al igual que muchas normas sociales que vivimos allá afuera, en las calles, las normas sociales también se van construyendo y llevan su tiempo para poder interiorizarse como algo natural y automático.

Más allá de las enunciadas, ¿conoces algunas más?

Por favor, seamos corteses y no se olviden de comentar, compartir o dejar su like.

1 comentario sobre «La etiqueta en redes»

  1. Muy bien planteado, las atenciones de urbanidad y etiqueta han ido perdiendo los valores mismos que se establecen pero no por si mismas las reglas, sino porque la sociedad ha venido perdiendo esos Valores, será clasicismo o falta de educación en la actualidad, lo cierto es que hoy, quien sea está en redes sociales. Saludos.

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