Tres promesas

Tres promesas (Reseña)

Por: Raúl Armenta Asencio

Creo que la lectura se le debe acercar a los jóvenes como algo entretenido y que les haga sentido a ellos, no como lo han hecho los planes escolares que obligan a jóvenes de secundaria a leer El quijote u otros textos que se le dificultan, incluso, a lectores avanzados. Desde mi papel como lector y periodista cultural, siempre he querido acercar la cultura a los que han tenido malas experiencias con el arte, por eso llevo un tiempo leyendo y reseñando libros de youtubers, aunque muchas veces sé que la experiencia no vaya a ser la mejor (aunque, obvio, hay excepciones).

Por eso, cuando empecé a leer Tres promesas, debut literario de Lesslie Polinesia, sinceramente no tenía muchas expectativas. Me gusta el canal de Los polinesios, pero el texto de la contraportada no me daba mucha confianza. Y, aunque no estuve equivocado, tampoco fue una lectura terrible. Diría que, para un adolescente, está bien.

Tres promesas nos cuenta la historia de Pablo, un joven que luego de regresar a su tierra natal después de un intercambio, ya no ve a su novia como el amor de su vida, por lo que decide terminar con ella, a pesar de que, cuando eran niños, él le había prometido que la cuidaría y amaría para siempre (dos de las tres promesas que dan título al libro).

Creyendo que se iba a dedicar a otras cosas mientras decidía qué estudiar, Pablo conoce a Lily Rose, una huérfana que trabaja en una casa hogar para niñas en situación de riesgo, y cae rendidamente enamorado de ella. Pero Lily cree que no puede estar con él.

Entre que sí van a estar y que no van a estar juntos, durante más de doscientas páginas, Lesslie Polinesia nos cuenta esta historia de amor juvenil que está lleno de paja, que fácilmente se pudo reducir a un cuento corto, pero que, al final, deja un sabor de boca dulce.

Tres promesas está llena de problemas: las edades de los personajes no coinciden con lo que deberían estar haciendo (a sus diecisiete años ya están más preocupados en el trabajo que en su escuela), la localización de la historia es extraña, pues combina elementos mexicanos con europeos (aunque, al final, sí podemos saber dónde se desarrolla, se hubiera antojado mejor una historia más cercana), y carece de elementos de suspenso que nos mantengan interesados en lo que sucede (básicamente, uno termina de leer el libro porque es corto y la letra gigante). Pero todos estos son elementos que le importan a los adultos, a los críticos, no a los jóvenes.

Sin duda, no es la novela del siglo, ni es el debut literario que todos estábamos buscando, pero Tres promesas, al menos para los que se inician en la lectura o los fans de Los polinesios, es una buena opción para leer, especialmente en estos momentos de cuarentena.

Y, según me cuentan mis fuentes especialistas en youtubers, Lesslie Polinesia ya está trabajando en la segunda parte de esta historia. No hacía falta, pero podría demostrarnos que el trabajo va haciendo al maestro, y entregar una mejor historia.

Tres promesas es un libro escrito por Lesslie Polinesia, publicado por Editorial Montena. Cuenta con 233 páginas.

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