Viviana Blas

“Solo podremos disfrutar de nuestras emociones positivas cuando hayamos superado las negativas”: Viviana Blas





Por: Raúl Armenta Asencio

La terapeuta argentina, Viviana Blas, presenta su más reciente libro, Conoce tus emociones (y sé feliz), publicado por V&R Editoras, y en el que busca otorgarle herramientas a los lectores para que superen de la mejor manera sus emociones negativas y las conviertan en positivas.

A propósito de Conoce tus emociones y sé feliz, el saber manejar las emociones negativas y evitar los prejuicios culturales para lograrlo, hablamos con Viviana Blas.

¿Qué nos puedes contar de tu más reciente libro, Conoce tus emociones (y sé feliz)?

Conoce tus emociones (y sé feliz) es un libro con herramientas prácticas que nos permiten superar las emociones que nos bloquean y potenciar las que nos hacen feliz. Muchas veces nos quedamos atrapados en una emoción negativa como puede ser el miedo, la ansiedad o la tristeza y no podemos avanzar en la vida. Esta emoción aparece para transmitirnos un mensaje, el cual necesitamos escuchar para no quedarnos estancados en esa emocionalidad limitante.

Por ejemplo, si sentimos timidez, necesitamos ahondar en la causa que nos hace sentirla, como puede ser una baja autoestima o un déficit de habilidades sociales. Una vez que fortalezcamos nuestro interior, podremos sentir la emoción positiva opuesta a la timidez, que es la confianza en nosotros mismos. A su vez, las emociones positivas son las que facilitan nuestro desarrollo personal, como puede ser el coraje, el entusiasmo, la confianza o el amor propio. Conectarnos con ellas, es de vital importancia para poder avanzar en nuestra vida.

¿De dónde surge la idea de escribir este libro?

Quise escribir un libro acerca de las emociones porque me parece un tema apasionante y creo que es muy importante que sepamos qué hacer con lo que sentimos. No podemos evitar que aparezca una emoción negativa, pero sí podemos decidir qué vamos a hacer con ella.

Por ejemplo, si siento un gran miedo al fracaso, yo soy quien decide si dejo de hacer lo que me gusta para evitar fracasar, o si supero mi miedo y avanzo en la vida. La decisión siempre está en nuestras manos. Adquirir recursos para poder manejarnos frente a nuestras emociones, ha sido la principal motivación que me llevó a escribir este libro.

¿Por qué elegiste particularmente las emociones que aparecen en este libro?

Porque son las que veo con mayor frecuencia en las consultas de mis pacientes, como por ejemplo tener ansiedad y ver peligros donde no los hay, sentir celos infundados de la pareja y no poder disfrutarla, no atreverse a un nuevo emprendimiento por miedo al fracaso, decepcionarse con una pareja y cerrarse a tener otra, sentir timidez y no poder dar una charla en público, no acercarse al sexo opuesto por miedo al rechazo, son algunas de las consultas que me han hecho para poder obtener herramientas que les permitan sobreponerse a las mismas.

¿Por qué tendemos a no saber manejar las emociones negativas?

Las emociones negativas son difíciles de manejar por distintos motivos: aparecen de repente ante un suceso, suelen surgir con una cierta intensidad, pueden durar mucho tiempo si nos quedamos “rumiando” mentalmente la situación negativa que las originó, pueden surgir con frecuencia.

Debido a estas características de las emociones negativas es que necesitamos adquirir recursos personales que nos permitan regularlas, controlarlas y superarlas.


¿Y por qué habríamos de querer convertirlas a emociones positivas?

Para mejorar nuestra calidad de vida. Si nos quedamos anclados en las emociones negativas, sufriremos toda nuestra existencia, ya que pueden transformarse en patológicas debido al aumento de su intensidad, frecuencia y duración.

Si sentimos una emocionalidad negativa, como puede ser el miedo, esa emoción se hace presente en nosotros por algo y necesitamos escucharla: nos está diciendo que necesitamos mejorar algún aspecto de nosotros mismos.

Por otra parte, las emociones positivas son las que nos apoyan en nuestro crecimiento personal y laboral, ya que nos permiten desplegar nuestras capacidades. Cuando nos sentimos bien, somos más efectivos en nuestro trabajo, más creativos, tenemos más ideas y obtenemos mejores resultados. En cambio, cuando nos sentimos mal, no podemos concentrarnos en nuestras tareas, no encontramos una solución a los problemas y tenemos la mente cerrada a distintas posibilidades.

Además, las emociones positivas aumentan nuestra motivación para generar nuevas experiencias satisfactorias, ya sea en el ámbito personal, laboral, social, de pareja o familiar.

¿Cómo evitar que los prejuicios culturales incidan en nuestra forma de expresar nuestras emociones?

Trascendiendo los mandatos socio-culturales que impiden la normal expresión de nuestra emocionalidad. Por ejemplo, si sentimos tristeza ante una pérdida, es un signo de salud mental el poder exteriorizar nuestro llanto ante otros, más allá de si somos hombre o mujer. Un prejuicio cultural sería el que si un hombre llora en público está demostrando su debilidad, cuando en realidad lo que está haciendo es exteriorizar una reacción natural ante un hecho doloroso. Esa expresión lo que está demostrando es uno de sus costados más humanos como lo es la sensibilidad.

¿Cómo educar, siendo padre o madre, para que nuestros hijos sepan expresar y transformar sus emociones?

Dándoles a nuestros hijos las herramientas adecuadas, tanto cognitivas como conductuales, que les permitan expresar, regular y controlar sus emociones. Transmitiéndoles los conocimientos necesarios para que aprendan a identificar lo que sienten y puedan ponerlo en palabras. Y enseñándoles las conductas adecuadas para poder expresar sus emociones con asertividad y sepan vivir en sociedad. Y sobre todo, dándoles el ejemplo nosotros mismos con nuestra manera de conducirnos ante nuestra propia emocionalidad.

¿Estás trabajando en otro libro actualmente?

No, en este momento no estoy trabajando en otro libro.

Algo más que quieras agregar…

Todos podemos quedar atrapados en una emoción que nos perjudica y nos impide avanzar en nuestras metas laborales o disfrutar de nuestros vínculos personales. En lugar de negarla, reprimirla o racionalizarla para evitar el malestar que nos genera, lo mejor será contactarnos con ella para poder superarla.

Las emociones negativas son reacciones interiores que surgen ante un hecho que interpretamos como desfavorable. Su función es la de preservarnos y adaptarnos al medio ambiente. Como nos hacen experimentar sensaciones desagradables, tendemos a evitarlas. Sin embargo, necesitamos escuchar su mensaje para poder resolverlas. No podemos disponer de nuestras emociones positivas si tenemos como trasfondo anímico una emoción negativa irresuelta. Solo podremos disfrutar de nuestro abanico de emociones positivas una vez que hayamos superado las negativas.

Conoce tus emociones (y sé feliz) es un libro escrito por Viviana Blas, publicado por V&R Editoras. Cuenta con 231 páginas.


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