“Nos hemos olvidado de amar la libertad”: Andrés Panasiuk





Por: Raúl Armenta Asencio

El doctor argentino, Andrés Panasiuk, presenta su más reciente libro, El hombre más rico del mundo y las ideas que construyeron su patrimonio, en el que desmenuza las enseñanzas financieras del Rey Salomón, quien vivió hace tres mil años y cuyo patrimonio se calcula en tres mil millones de millones de dólares.

Creador, junto a su esposa, de la organización sin fines de lucro, Cultura Financiera, Panasiuk es uno de los máximos referentes en lo que se refiere a la alfabetización financiera en Latinoamérica y el mundo.

A propósito de El hombre más rico del mundo y las ideas que construyeron su patrimonio, las enseñanzas del Rey Salomón y las diferencias entre el mundo de hace tres mil años y el actual, hablamos con Andrés Panasiuk.

¿Qué nos puedes contar de El hombre más rico del mundo?

Hace tiempo quería escribir un libro como éste. Vengo haciendo un trabajo de investigación sobre el Rey Salomón desde el 2010. Él vivió hace tres mil años, en el Medio Oriente, y tenía una fortuna de dos millones de millones de dólares: para tener una comparación, Bill Gates tenía cuarenta o cincuenta mil millones.

Era un hombre extremadamente rico y capaz, y lo lindo de él es que nos ha quedado su pensamiento y sus ideas escritas, por lo que podemos estudiar cómo se comportaba, qué pensaba. En Oriente lo llaman Suleimán, y nosotros le llamamos Salomón. Es muy interesante leer las ideas que construyeron su patrimonio.

Una de las cosas que descubrí cuando empecé a estudiar el tema de la alfabetización financiera es que, cuando hablamos del manejo del dinero, tanto en la casa como en la empresa, enfocarnos en el Ser es mucho más importante que el Hacer, porque quién soy yo, determina cómo pienso, y cómo pienso determina cómo tomo decisiones, y las decisiones que tomo me llevan al éxito o al fracaso.

Yo vengo al mundo de la alfabetización financiera del mundo de la comunicación social. Llegué a Estados Unidos para comunicar comunicación social, con énfasis en radio y televisión, en los ochenta, y comencé a trabajar en una radio en Chicago, y terminé siendo el gerente de esa emisora. Ahí fue donde me interesé en enseñar a nuestro pueblo a manejar eficientemente sus recursos, algo que genera muchos problemas.

Cuando empecé a enseñar finanzas, hice un trabajo de investigación de tres años y medio para descubrir dónde estaba la cosa al momento de manejar el dinero exitosamente; y descubrí que enfocarnos en el Ser es más importante que el hacer: por supuesto que tenemos que hacer, pero el Ser maneja el hacer: uno debe enseñarle a la gente a ser ordenados, a ser pacientes, a ser perseverantes, a ser íntegros, a ser honestos; cuando uno le enseña a la gente a ser de una determinada manera, ellos empiezan a hacer.

Por eso el libro se llama El hombre más rico del mundo y las ideas que construyeron su patrimonio: hay que explorar esas ideas, y por eso he tratado de tener un balance entre lo que tenemos que ser y hacer.



En el sentido financiero, ¿qué hace especial a Salomón?

Él nos enseña un montón de cosas. Por ejemplo, si uno quiere alcanzar el éxito económico, debes ser humilde de corazón, lo que te lleva a tener ciertas actitudes en la vida muy importantes como querer aprender regularmente: la gente más exitosa que yo conozco, y mira que he trabajado con el Presidente de Apple para Canadá, por ponerte un ejemplo, son curiosos, y reconocen que siempre pueden aprender algo nuevo, lo que los lleva a siempre estar leyendo, platicando cosas que aprendieron y escuchando a otros sobre cosas nuevas que pueden aplicar en la vida.

La otra es que la humildad de corazón me permite vivir en moderación, concepto marciano para los latinoamericanos: no entendemos ni aplicamos remotamente el vivir en moderación, algo que ha permitido a países como Alemania el convertirse en una de las potencias económicas más importantes de Europa después de ser destruidos en la Segunda Guerra Mundial. Y eso aplica también para Finlandia, Suecia, Holanda, entre muchos otros países. Yo me paso un mes cada año viajando por Europa y enseñando finanzas, y me he dado cuenta, inmediatamente, de que hay una diferencia enorme entre los alemanes y los griegos. Vivir moderadamente quiere decir que vives ni muy muy, ni tan tan: ni como la Madre Teresa de Calcuta, ni como John Rockefeller.

También hay que saber tomar decisiones difíciles, como vender una casa o un auto, para poder ajustarnos económicamente y salir del agujero económico en el que estamos; pero para eso se requiere humildad: si necesito bajar mi estrato económico a uno más bajo, mi cuñado lo va a saber.

Salomón nos enseña a ser ordenados, diligentes, amar la libertad. Al final de cuenta, muchos de nuestros padres de la patria de los países latinoamericanos, entregaron sus vidas para darnos libertad. Si ellos se levantaran de sus tumbas y vieran el nivel de deuda que tenemos, se volverían a morir: lo entregaron todo para que nos volviéramos libres, y ahora nosotros nos hemos convertido en esclavos de nuestros acreedores.

Nuestros abuelitos les huían a las deudas como a la plaga: sabían que el deudor era esclavo del acreedor, y no querían ser esclavos de nadie. A nosotros, desde niños, nos han enseñado que la esclavitud es buena, y que cuantas más deudas tengamos, es mejor. Por eso ahora estamos estresados y las deudas nos tienen mal.

Tengo un amigo que hizo un estudio de las tres causas de estrés más importantes en la familia latinoamericana, y el dinero es la causa principal: estamos viendo a parejas que están muy estresadas en el tema económico; en Estados Unidos, el dinero es la razón número uno por la que las parejas se divorcian.

Nos hemos olvidado de amar la libertad. Hay muchas cosas que nos enseña Salomón: buscar consejo, vivir con integridad, trabajar apasionadamente, ahorrar con regularidad, cuidar nuestra reputación, entre otros. Yo traté de tomar algunas ideas de los escritos que revelan cómo pensaba este señor hace tres mil años, y que pueden ser aplicados a nuestra vida diaria.



En el sentido económico, ¿qué tan diferente es el mundo de Salomón y el actual?

El mundo de Salomón era muy diferente del actual. Lo que no es diferente son los principios: los mismos que utilizaban los romanos para construir los coliseos, los que utilizaban los egipcios para construir las pirámides, son los que utiliza hoy un arquitecto mexicano para construir una torre en Santa Fe.

Los principios son aculturales, atemporales, eternos y universales. Ese ha sido uno de los desafíos más importantes: descubrir cuáles son las ideas y principios que pueden construir exitosamente nuestra vida el día de hoy.

El deudor es esclavo del acreedor, decía Salomón, y eso era verdad en una economía agrícola-ganadera, hace tres mil años en el Medio Oriente, y es verdad hoy en Nueva York. Hay ciertas ideas que van a construir nuestra vida económica y nos van a hacer más exitosos.

Hay una cosa muy interesante en el trabajo que hago de investigación sobre estos principios, y he encontrado que la paciencia y la perseverancia nos llevan por el buen camino económico; debemos aprender a vivir la gratificación diferida, que ha desaparecido de América.

Nuestros padres y abuelos vivían diciéndole no a algo el día de hoy, para decirle sí a algo mejor el día de mañana: en vez de decir compro ahora y pago después, ahorro ahora y compro después. Yo nunca, bajo ningún concepto, pago intereses, y con una actitud como esa, después de diez o quince años, hace una diferencia muy grande en tu vida.

¿Estás trabajando en otro libro?

Estoy viendo qué voy a hacer. Nosotros escribimos libros porque los necesitamos, no porque vivamos de ellos. Hemos estado mirando dónde hay una necesidad, y estamos pensando en que el siguiente libro pueda ser uno para padres, que les ayude a enseñar a sus hijos cómo crear una generación más próspera que la anterior.

Yo tengo un libro que se llama Una esperanza y un futuro, para chicos de 18 a 25 años, uno llamado Finanzas inteligentes, para chicos de 14 a 18; pero no tenemos nada para los chicos de 5 a 14 años.

Algo más que quieras agregar…

Que, si alguien está en una situación económica difícil, todo el equipo de Cultura Financiera le entiende. Nosotros teníamos una deuda de 75 mil dólares que casi acaba con nuestro matrimonio, en tan solo tres años y medio. Hemos ayudado a mexicanos a salir de dudas que van de los tres mil a los tres millones de dólares. Nosotros le podemos ayudar, siempre hay esperanza. Visite nuestro sitio de internet: www.culturafinanciera.org, donde puede encontrar videos, materiales y artículos, y se puede poner en contacto con nosotros.

El hombre más rico del mundo y las ideas que construyeron su patrimonio es un libro escrito por Andrés Panasiuk, publicado por Grupo Nelson. Cuenta con 224 páginas.


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