Mamá sólo hay una

Mamá sólo hay una (Reseña)






Por: Raúl Armenta Asencio

Por razones biológicas, evidentemente nunca podré ser mamá. Eso quiere decir que nunca sabré qué se siente parir a un bebé (aunque el dolor de tener gripa se le acerque, según reza un popular meme), además de no tener esa conexión especial con un hijo.

Afortunadamente, hay gente que está dispuesta a enseñarnos qué es ser mamá en todas sus fases, y la caricaturista, Mayi, es una de ellas, presentándonos su primer libro, Mamá sólo hay una (Editorial Sélector), con viñetas extraídas de su blog, moderbloguer.com.

Hay que admitir que el libro es divertidísimo, aunque no se sea mamá ni se esté en el proceso de serlo. La autora nos explica en cuatro capítulos todo el proceso de ser madre, desde que nace el primer hijo, hasta que se decide tener otro.

Mamá sólo hay una comienza con un breve manual de instrucciones sobre cómo actuar cuando recién sales del hospital después de dar vida a un nuevo ser, cuidados realmente necesarios y deja espacio para algunas anécdotas chistosas sobre la sobreprotección que se le tiene al bebé en los primeros días.

Posteriormente, Mayi nos presente el capítulo ¿Y qué pasa luego?, en el que deja un poco de lado la ternura y el amor inicial hacia el primogénito, para lidiar con algunas circunstancias como el constante cambio de ropa del bebé porque ya no le queda, o cómo cambiar los pañales.

En el tercer capítulo, la autora, con un humor ácido muy acertado, nos obliga a pensar en cómo el bebé absorbe todas las energías de la mamá, convirtiéndola en un ser completamente diferente, sin tiempo libre para salir con las amigas o sin poder perseguir, por el momento, su carrera profesional.

El último capítulo es una suerte de apología sobre lo que se vivió con el primer bebé, y nos presenta el difícil paso de traer un segundo ser al mundo. Finalmente, el libro cierra con un apéndice en el que la autora da más consejos sobre cómo sobrevivir al primer hijo.

A pesar de que en algunos momentos el libro se nota un tanto políticamente incorrecto, es una lectura bastante entretenida para todo el público. Si se es mujer y está a punto de tener un hijo, para saber a qué se va a tener que acostumbrar; si ya se tuvo a ese primer hijo, para recordar anécdotas chistosas. Si se es hombre, en cualquier caso, para valorar más a la mujer y su labor que no es recompensada más que con el amor del crío que se trajo al mundo.



Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.