Los datos más interesantes que encontramos en el Informe omniprom 2016 sobre el libro en México





Recientemente se publicó el Informe omniprom 2016 sobre el libro en México (LID Editorial), en el que a través de 12 ensayos se analiza la situación de la industria editorial en nuestro país y en Latinoamerica. Un libro lleno de datos interesantes para las personas que son cercanas a los libros o la lectura, por lo que te compartimos algunos de los datos más interesantes que encontramos, para que te animes a leerlo completo:

Los desafíos de la volatilidad, de Manuel Guzmán:

  • Un tema fundamental que de pronto se pierde de vista, es que la depreciación del tipo de cambio está asociada a un proceso global de aversión al riesgo y no al deterioro del marco macroeconómico de nuestro país, a diferencia de lo que sucede en otras economías emergentes como Brasil.
  • Entre 1994 y 2016, el PIB creció en promedio 2.5%, mientras que el bloque de países emergentes se expandió a una tasa de 4.5% y China e India lo hicieron en 8%, lo que significa que la estabilidad financiera es una condición necesaria, pero no suficiente, para que la economía registre mayores tasas de crecimiento; era imprescindible llevar a cabo una serie de reformas estructurales de segunda generación que permitieran al país ser más competitivo y ganar nuevamente los espacios que se habían perdido en el concierto del comercio internacional.
  • Es importante tener presente que las reformas aprobadas en la actual administración son la palanca que permitirá catapultar el crecimiento del país a otros niveles. No obstante, hay que recordar que la experiencia internacional sugiere que este tipo de reformas no tienen resultado de un día para otro, y que en promedio toman hasta diez años en tener un impacto pleno sobre la economía, como lo muestran los casos de China, Canadá y Chile.

Comparativos de precios de títulos españoles en México, de Raúl López Lozano

  • Para las editoriales españolas no es solo una opción estar representadas con sus libros en México, sino una necesidad. Los autores españoles, al igual que los músicos, quieren “hacer las américas” por prestigio y por las posibilidades de alcanzar un mercado mucho más grande que el propio.
  • Teniendo en cuenta el efecto de la depreciación del peso mexicano, la conclusión principal es que los precios de los libros españoles en México como media son más caros en México que en España en 9% en 2016, y en este sentido están en la misma línea que el año anterior. El nivel adquisitivo del lector mexicano sigue siendo muy inferior al español, por lo que concluimos que esa barrera continúa siendo un problema para la expansión de los libros españoles en México.
  • Hay que considerar que los precios de venta cada vez tienen menos que ver con los costos de importación o de fletes, porque las posibilidades de impresión bajo demanda o de tiradas cortas permiten que más títulos se impriman directamente en México. La decisión de un precio de venta está más influida por las políticas de precios y de márgenes y por quién las fija: si es el propio editor directamente a través de una filial o indirectamente por un operador; o si es un importador con su propia política de precios para defender sus márgenes.

Informe sobre la situación del mundo del libro en Uruguay, de Manuel Losa

  • Para subsistir en el mundo del libro es necesaria una buena dosis de vocación de servicio, amor por el libro y espíritu de sacrificio.
  • Los libreros ya no podemos quedarnos estáticos en la librería, ocupándonos de trabajos administrativos y protocolos sociales. Eso se terminó. O salimos “a patear las calles y transitar los caminos”, como se decía en la jerga del mundo librero hace casi cincuenta años, o no sobrevivimos. Y eso de “morir con los ojos abiertos” no es para la gente del libro acostumbrada a superar dificultades a como dé lugar.
  • ¿Cuáles son las contrariedades que contribuyen al crecimiento permanente de una crisis ya establecida en el mundo del libro? Enumero en un orden arbitrario: la ausencia casi total de las instituciones estatales en la adquisición de libros para bibliotecas; la piratería en la modalidad de fotocopia a nivel privado, pero lamentablemente también a otros niveles; la drástica disminución de concurrencia de público a las librerías a alguna otra más.
  • Los presupuestos son asignados -así lo exige la ley de presupuestos y así lo anuncian los responsables de la economía- pero no se cumplen completamente, al menos en lo relacionado con el rubro destinado a adquisición de libros para bibliotecas, es decir que a menudo los fondos asignados se desvían hacia otros rubros según las necesidades que se presenten. Esto es comprensible en algunos casos, como por ejemplo el auxilio a una escuela pública que quedó destruida por el vandalismo.
  • Al mismo tiempo que las instituciones del Estado fueron ausentándose de la adquisición de libros, comenzaba a emerger una competencia. Hace varios años que el Estado edita y promueve libros de enseñanza primaria a los alumnos hasta tercer año, y próximamente este plan se extenderá hasta la culminación del ciclo, es decir hasta sexto año. La participación privada no existe, todo lo resuelve el Estado mediante empresas propias o colaterales de reciente formación.
  • Los libros infantiles, muy atractivos por cierto, tienen un presente y un futuro promisorio en nuestro país, supongo que al igual que en otras latitudes. Lo mismo ocurre con los libros de narrativa de no ficción, ciertas biografías y la novela histórica. Los de ficción e interés general se sitúan unos escalones por debajo. De todas maneras, los tirajes en los libros con mayor probabilidad de éxito son bajos si los comparamos con otros países de la región. Por lo general, lo más común es de mil a dos mil ejemplares, y hasta cinco mil en casos excepcionales. También ahí se produjo un descenso en los últimos años, aunque no tan dramático.




La esperanza que agoniza: el sueño de alcanzar el nivel 1 en comprensión lectora y el nuevo modelo educativo, de Esther Pérez

  • No hay día en que no se mencione que es importante que los mexicanos lean, que la lectura hace mejores personas y que es mejor leer un libro que ver la televisión o postear en redes sociales. Esa promoción se funda, en gran parte, en encuestas a nivel internacional y nacional sobre los hábitos de lectura que indican que en México cada persona lee poco más de un libro por año. Es decir, casi en automático se hace la asociación: poco hábito de lectura es igual mexicanos poco preparados.
  • Según la UNESCO, la alfabetización es un derecho humano, un recurso para la autonomía personal y un factor de desarrollo social y humano. El acceso a la educación depende de la alfabetización. La alfabetización es un aspecto central de la educación de base para todos; es esencial para erradicar la pobreza, reducir la mortalidad infantil, detener el crecimiento demográfico, instaurar la igualdad entre los sexos y garantizar el desarrollo sostenible, la paz y la democracia.
  • Un buen lector se forma con la orientación y la tutoría de un lector experto. Aunque hay distintas estrategias, el común denominador es que en todas hay una figura que sirve para que los lectores en formación validen sus inferencias y quien monitorea el proceso. Esa figura, que en el aula la representa el profesor, sirve como modelo de buen lector.
  • El cambio en los programas no es suficiente si no se incorpora el pensamiento estratégico, que solo puede darse guiado por un monitor experto y en el momento mismo en el que ocurre la lectura. Para ello se requiere que los profesores sean lectores expertos, que cuenten con un repertorio de estrategias experimentadas en textos que ellos mismos ya se han apropiado, pues el pensamiento estratégico se basa en la adecuada organización de cada acción en el proceso que lleva hacia un fin y en la constante toma de decisiones que se tiene que realizar durante este proceso.
  • Se dice que casi se ha abatido el analfabetismo, pero los resultados de las pruebas muestran la existencia de un nuevo analfabetismo funcional, de un enorme porcentaje de alumnos en todos los niveles de la educación básica que no comprenden lo que leen, incapaces de extraer la información literal de un texto.

Panorama de la distribución y comercialización de libros digitales en el mundo, de José Antonio Rogerio Girón

  • El uso generalizado de la computadora, la aparición del Internet y la utilización de dispositivos electrónicos diversos han propiciado el surgimiento de distintos formatos digitales que se ofrecen como una alternativa al acceso a contenidos en formatos distintos al libro impreso en papel.
  • En 2007, a propósito de la irrupción editorial del libro electrónico disponible para su distribución y consumo en los distintos canales, auguraba la muerte del libro impreso. Nueve años después el mercado editorial se equilibró y los dos formatos conviven y, según sea el país que analicemos, se podrá encontrar crecimiento sostenido (por ejemplo, Estados Unidos), o se registra lento crecimiento o estancamiento.
  • En el mundo ya se encuentran operando exitosamente bibliotecas digitales en Noruega, Alemania, Finlandia, Estonia, Dinamarca, Eslovenia, Suecia, República Checa, Flandes (Bélgica), Francia, Países Bajos, España, Reino Unido, Estados Unidos, Chile y México, cada una con diferentes esquemas de operación y financiamiento.
  • Al final, los esfuerzos apuntan básicamente hacia dos caminos potenciales. Uno es establecer el derecho al préstamo de libros electrónicos apoyado por una nueva (e internacional) legislación. Y la otra ruta hacia adelante es trabajar en las sociedades con los editores para afinar y desarrollar los modelos de préstamos electrónicos existentes.

La maestría en Diseño y Producción Editorial, de Gerardo Kloss Fernández del Castillo

  • Excepto los periodistas y los diseñadores (que, con su crisis y todo, cuentan con tradiciones educativas propias), el resto del personal editorial no estudió para aprender a hacer lo que hace. Pocos adolescentes anhelan a convertirse en editores.
  • La industria editorial necesita profesionalizar a su personal, desde luego, pero no tiene tiempo para seguir los refinados mapas disciplinarios de la academia. La edición se aprende editando y no hay una teoría o un método esencial que supla por sí solo la experiencia de editar. La edición, más que una ciencia, es una industria y un negocio, aunque su particularidad es que desarrolla productos culturales para responder a demandas reales, mediante la interacción entre subjetividades del orden cultural, estético, lingüístico, artístico, tecnológico y económico.

Autores vs. Editores: el necesario balance, de Jorge González-Páramo y Vivian Stusser

  • La relación que se establece entre un escritor y su editor es compleja. Se trata de una interacción llena de potenciales conflictos, donde frecuentemente se contraponen los intereses y motivaciones, las emociones y la racionalidad, y donde es difícil muchas veces determinar qué es lo correcto, lo moral o lo inteligente, porque la gama de matices es muy amplia, y el equilibrio necesario para que funciones suele ser muy estrecho.
  • Todo se resume a una negociación entre el editor y el autor, si ambos apuestan por la publicación de la obra. El editor debe ceder, pero también el autor debe poner de su parte, hasta ir encontrando entre los dos un justo balance.




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