La nueva época del oro del cómic


Por: Ernesto Urzúa

Esta década debe considerarse como una nueva época de oro del cómic en nuestro país. A diferencia de la segunda mitad de los ’60 y primera mitad de los ’70 en donde teníamos casi todo el cómic norteamericano, una enorme producción local y algo del mejor comic europeo, aunado al mejor comix underground (si son tan geeks como yo sabrán que significa este término) , en estos tiempos estamos recibiendo una enorme cantidad de comics norteamericanos y manga japonés, pero existe muy poca producción local. Ya no tenemos a Fantomas, Chanoc, Hermelinda Linda o Aniceto; es más, ya ni el Mil Chistes, ni se diga Kaliman. A cambio podemos darnos el lujo de leer una enorme cantidad de títulos que antes dificilmente se veían en México a no ser que fueran títulos de superhéroes de Marvel o DC. Hoy podemos escoger incluso la editorial que los publica. Pequeñas, medianas o grandes editoriales nos traen desde Hellblazer, Hellboy, pasando por títulos rarisimos como Saga o cualquiera que ustedes se imaginen y puedan ver en cualquier puesto de periódicos. También es factible ir a un Sanborns y sabemos que ahí vamos a encontrar ciertos títulos que no hay en los kioskos. No se ustedes pero yo tengo mis dealers preferidos, ¿o acaso leer cómics no puede ser considerado como un vicio? No quiero detenerme en mencionar títulos pero lo que si es cierto es que tenemos que aprender a ser selectivos porque no hay cartera ni tiempo que alcance para leer todos los títulos que hay hoy en el mercado mexicano y ni pienso pagar por las ediciones originales en inglés ni me gusta leer cómics en dicho idioma. Soy un nostálgico que prefiere leer en castellano por muy mala que sea la traducción. Les invito a darse una vuelta a un puesto de periódicos y a darse una zambullida en el noveno arte para que entiendan por qué Hollywood empezó a agregar de esa fuente para nutrir sus producciones y darse cuenta que no todos los cómics son de superhéroes y que algo de lo mejor de la literatura reciente se lee en las novelas gráficas (¿alguien leyó Crisis de Identidad? Esa obra maestra de Brad Meltzer que utiliza de pretexto a la Justice League) y que The Walking Dead no es sólo una serie de televisión. Dicho lo cual, aprovechó para invitarles a ver Constantine, serie que se estrena hoy por Space y cuyo primer capítulo ya vi hace meses y parece que hará honor al personaje y no se va a parecer a esa película que no resultó tan bien protagonizada por Keanu Reeves.

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