El populismo

“Si hubiera manera de medir la motivación del voto, encontraríamos que pesa más la emoción que la razón”: Salvador Cárdenas





Por: Raúl Armenta Asencio

En México, el debate político desde hace unos años se ha visto lleno de términos como “populismo”, que utilizamos para criticar a tal o cual candidato, pero sin estar completamente seguros de qué es. Pareciera que es más importante denigrar la forma de pensar del contrario que conocer qué significa la palabra que estamos utilizando.

Conscientes de esto, los especialistas en derecho, Salvador Cárdenas Gutiérrez y Carlos Requena, escribieron el libro El populismo. Una estrategia de movilización política, en el que pretenden, por una parte, aclarar el término, y, por el otro lado, comparar diversos regímenes populistas, con el afán de hacer consciente al lector sobre los términos que utiliza.

Con un lenguaje accesible al lector no iniciado en temas políticos, El populismo es una lectura obligada en este momento, a tan sólo unas semanas de elegir al próximo presidente del país, elección que se ha visto manchada, precisamente, por términos y denigraciones que no comprendemos del todo.

A propósito del libro, del populismo y de si tenemos un candidato populista en nuestro país, hablamos con Salvador Cárdenas.

¿Qué nos puedes contar de El populismo. Una estrategia de movilización política?

La finalidad de este libro era aportar un poquito al esclarecimiento de conceptos básicos en los que a veces nos movemos, pero que no nos detenemos a reflexionar en su significado; la palabra populismo la hemos reducido a una suerte de insulto o forma de denigrar al contrario.

Nuestro aporte como autores pretende ser el aportar luces que esclarezcan el debate político en México y que, antes de juzgar, aclaremos un poquito los temas; esa es la idea fundamental.

El libro no se refiere sólo a México, sino al populismo como tendencia en el mundo actual.

¿A qué se debe el surgimiento de los populismos alrededor del mundo?

Yo creo que, entre otras cosas, hay dos fundamentales: para empezar, las promesas de bienestar económico que se han quedado en eso, y que no llegan al bolsillo de las personas: las crisis económicas de 2008 y 2011, que producen los movimientos de indignación, sentimientos de marginalidad o de exclusión del mundo de los beneficiados por las políticas económicas actuales, cada vez son más los marginados.

La otra, y que se une a la escasez económica, es el desgaste de la imagen de los políticos: mientras que la crisis aumenta, también aumentan los niveles de corrupción, lo que degrada la imagen política y que resulta en un agotamiento del modelo de representación democrática tradicional.

Así surgen los populismos, como una vía de salida o de escape para la indignación producida por el aspecto económico y por la corrupción que, me atrevería a decir, la podemos calificar de cínica: no sólo se cometen actos corruptos, sino que se hacen con toda impunidad y cinismo; y esa es una constante en todos los países donde se han dado movimientos populistas.

¿Cómo podríamos definir el populismo?

Como nosotros lo entendemos en el libro, es una estrategia aplicable a muchas ideologías, no tanto una ideología; es un continente, más que un contenido. Al ser una estrategia, se aplica a todo tipo de ideologías, por lo que aquí en México, en el partido populista confluyen ideas hasta antagónicas: hay gente de derecha, izquierda y centro.

Una estrategia que, según explicamos en el libro, tiene dos vertientes fundamentales: una es la de acceso al poder, que tiene tres características: en primer lugar, en el proceso de campañas electorales, la estrategia tiende a identificar un ellos (una casta) y un nosotros (el pueblo); en segundo lugar, se podría decir que es la tendencia a manejar preponderantemente las emociones, y no tanto las convicciones racionales; en tercer lugar, hacer uso del fenómeno de disrupción, que se entiende como romper los usos y costumbres del lenguaje políticamente correcto.

Luego está la estrategia del ejercicio del poder, que se distingue por la comunicación política: en vez de comunicarse el poder central con la sociedad a través de las vías institucionales creadas por la democracia, lo hace de manera directa: con twitter, como lo hace Donald Trump, o consultas populares, a eso se le llama Recursos de Democracia Directa.


La que pudiera parecer la pregunta más importante: ¿tenemos candidatos populistas en México?

Si tuviéramos que hacer una especie de radiografía comparada con los movimientos populistas de todo el mundo, que es lo que hacemos en el libro, el modelo sí responde al populismo, pero entendido no como ideología, sino como estrategia política.

El populismo que estamos viendo surgir en México es producto, como lo he dicho anteriormente, de la crisis económica y la indignación que produce el comportamiento de la mayoría de los representantes políticos en los tres poderes y en todos los niveles de gobierno.

El actual candidato de Morena sí responde a esa reacción general, mundial, contra estas dos grandes sombras que no nos dejan ver el sol: la crisis económica y la indignación por la corrupción.

Se supone que una de las grandes ideas de la democracia es darle al ciudadano la capacidad de elegir porque está preparado y, en teoría, informado imparcialmente sobre lo que sucede. En este sentido, ¿cómo es que surgen los populismos?, ¿habría que cambiar de sistema?

Yo no tengo tan claro esto de que estén informados. Yo creo que, si hubiera manera de medir la motivación del voto, pesa más la emoción que la razón. La mayoría de las personas está preocupada por lo que va a comer hoy o mañana, y no en cultivarse en la ideología o estudiar las plataformas de los partidos.

El populismo ha ido pegado y creciendo tanto en los países donde lo hemos visto, no tanto por la convicción, el estudio o la reflexión que pueda hacer el elector, sino porque ofrece una vía de salida abreviada, hacer tabula rasa del esquema institucional en el que vivimos; casi casi, dinamitar las instituciones, por decirlo de algún modo, y rediseñarlas.

Eso, así dicho, resulta, al menos, una válvula de escape para muchas personas que se sienten asfixiadas por la crisis económica y la falta de vergüenza de muchos políticos.

¿Estás trabajando en otro libro actualmente?

Sí. Nada más que no es relacionado exactamente con el populismo, sino con derechos humanos. Tanto Carlos Raquena como yo, trabajamos de manera conjunta en temas de cumplimiento regulatorio; de hecho, el populismo surgió como parte de esta crisis de la cultura de la legalidad.

El populismo. Una estrategia de movilización política, es un libro escrito por Salvador Cárdenas Gutiérrez y Carlos Raquena, publicado por LID Editorial Mexicana. Cuenta con 295 páginas.


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