CiudadMX 360: Modelo de ciudad inteligente (Reseña)




Por: Leticia Soltero

Durante mis pasadas vacaciones de verano llegó a mis manos el libro CiudadMX 360: Modelo de ciudad inteligente, del autor Carlos Requena, publicado por editorial LID. De manera general, el libro es muy digerible e interesante, aunque posiblemente no todo el publico lector opinará lo mismo. El texto es algo repetitivo por su formato. En lo particular encontré esta publicación sobresaliente debido a que te obliga a cuestionarte el rumbo de la sociedad en la que te encuentras, su estructura, función, y tu misma función dentro de tal esquema, aunque desde mi perspectiva se genera una visión muy utópica. El hecho de que la lectura te genere mas preguntas que respuestas ya es, en sí mismo, un logro.

A través de sus 166 páginas, el autor comienza por adentrarnos en temas como la gobernanza y el papel que esta juega en la Ciudad de México a partir de ejemplos tomados de problemas reales que aquejan a esta gran urbe. Posteriormente, nos plantea lo que yo llamaría una receta de cómo lograr que la ciudad (de México en el caso particular) alcance su máximo potencial en el sentido de convertirse en una “ciudad inteligente” poniendo atención a lo que el autor considera son los aspectos fundamentales: eficiencia económica, equidad social y habitabilidad física; generando este desarrollo humano, ecodesarrollo, calidad de vida y en su base, desarrollo sustentable.

Hasta este punto, la receta del autor nos llena de ideales sobre el camino debe seguir la ciudad (que se podría perfectamente adaptar a la Ciudad de Guadalajara y su zona metropolitana), su gobierno y sus habitantes para alcanzar un estado de perfecta armonía.

A partir de la pagina 97, se presenta un “estudio comparativo” entre seis ciudades del mundo, para el cual me hubiera gustado que se explicara de manera detallada cuáles fueron los criterios que se establecieron para poder asumir estas ciudades como equiparables y cómo se midieron dichos criterios. Sin mayor explicación se nos presentan diversos programas que cada una de estas ciudades aplica y nos presenta una serie de indicadores medidos para estas urbes. Finalmente el autor comparte sus conclusiones.

En cuanto a la forma, a demás de hacer un poco repetitivo y hasta cierto punto tediosa la estructura en la que se presenta este libro, hay también problemas con las gráficas, específicamente en la página 95, donde no hay manera de distinguir en la Figura 3.2. División de la población mundial 1950-2030, cuál de las barras representa a América Latina y el Caribe, América del Norte y Oceanía.

El desarrollo de una ciudad inteligente, si es que esto se puede alcanzar, sería sin duda un tarea ardua y laboriosa; el autor nos presenta su visión de cómo lograrlo en la cuidad de México a través de su análisis, informando al lector y llevándolo a plantearse cual es su aportación para el desarrollo de una ciudad así.

Los dejo con uno de los párrafos que me resultaron mas interesantes de esta obra:

“En una ciudad inteligente, el capital social puede también ser entendido como una masa critica de conocimientos, experiencias, relaciones, habilidades y capacidades de miles o cientos de miles de personas y grupos que, con una adecuada acumulación, retroalimentación e interconexión estratégica, se convierte en un activo social privilegiado para el intercambio de modelos de información y conocimiento, innovación y decisiones informadas.”




Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.