Y hasta las aves cantan cuando el árbol reverdece

El INAH presenta el fonograma Y hasta las aves cantan cuando el árbol reverdece






Honrar la presencia de Heraclio Alvarado Téllez, conocido como don Laco, apreciado por ser uno de los íconos de música tradicional de Colatlán, municipio de Ixhuatlán de Madero, Veracruz, así como rescatar las piezas que él ejecuta, consideradas herencia sonora de la región Huasteca, es el objetivo del fonograma Y hasta las aves cantan cuando el árbol reverdece… La presencia de don Laco en la Huasteca, editado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

El número 68 de la Colección Testimonio Musical de México, que la institución publica a través de la Coordinación Nacional de Difusión, incluye 24 piezas, entre ellas sones huastecos y del costumbre, interpretados por Heraclio Alvarado, acompañado en la voz y la huapanguera por Víctor Moedano, integrante del Trío Calamar, de Huejutla, Hidalgo, y Rodolfo González-Martínez también en la voz y la jarana.

Y hasta las aves cantan cuando el árbol reverdece integra los textos de Amparo Sevilla Villalobos, Camilo Raxá Camacho Jurado y Rodolfo González-Martínez, quienes describen anécdotas contadas por don Laco y profundizan sobre la dinámica cultural huasteca.

En la introducción de Y hasta las aves cantan cuando el árbole reverdece, Benjamín Muratalla, subdirector de la Fonoteca del INAH, revela al público el talento y habilidad en el violín del huapanguero veracruzano, recientemente galardonado con el Diploma al Mérito en el XIII Foro Internacional de Música Tradicional, y quien a sus 87 años sigue tocando de manera magistral este instrumento.

“Don Heraclio, pertenece a esa estirpe de músicos legatarios de una añosa y sólida tradición. Conserva en la memoria la clave de la versificación y un copioso acervo de frases, coplas y versos, decenas o cientos, los mantiene vigentes; muchos otros los crea en la ocasión”.

Amparo Sevilla Villalobos, titular de la Dirección de Etnología y Antropología Social del INAH, explicó que el disco fue grabado in situ este año, en la comunidad de Colatlán, de donde es originario el músico tradicional.

En su texto, la antropóloga da cuenta de la trayectoria musical de don Laco, misma que inició a la edad de ocho años, y de lo importante que es para el músico-campesino la tierra y la comunidad, ya que acompaña con sonidos los rituales para la petición de lluvia, además de interpretar sones huastecos, los dedicados a la Virgen, para las parrandas de xantolo, de difuntos y de carnaval.

Señala que la infatigable voluntad de este personaje lo llevó a convertirse en un conocedor de las tradiciones de su municipio, por ello, en cada una de sus piezas expresa la necesidad y el sentir de su gente. “Al tocar el violín, Heraclio Alvarado brinda una ofrenda, no sólo a quienes tienen la dicha de escucharlo, sino también a las fuerzas naturales y sobrenaturales para las que destina sus acordes”.

En tanto, en su escrito titulado Las músicas de la Huasteca, Raxá Camacho hace comprensible al lector los sones del costumbre —dirigido a las divinidades—, y los sones huastecos —tocados para los humanos—.

Para el etnomusicólogo, la riqueza musical de la Huasteca se sustenta en una cosmovisión y un núcleo cultural compartido. Indica que hay una dinámica importante que permite, como en el caso del fonograma, que un huapanguero de Veracruz toque con otro de Hidalgo y haya un buen entendimiento entre ellos.

Rodolfo González-Martínez aborda por medio de versos y narraciones, la figura del mencionado músico veracruzano como creador–intérprete de varias de las canciones que dan sentido a las fiestas y ritos de Colatlán.

“Mucho da quien mucho tiene, y así es don Laco, se da, se ofrenda a los demás. Es un maestro nato que escribió sus lecciones en el paisaje sonoro del carnaval, sin más gis que la brea de su instrumento, sin más material didáctico que él mismo, no necesitaba más”.

Entre los sones del costumbre incluidos en Y hasta las aves cantan cuando el árbol reverdece, destacan: Carnavalero, El chirrión, La polla pinta, La liebre, Son de carnaval, Xochitini, El canario, Caballo viejo y El apareado. Respecto a los sones huastecos, sobresalen: El gallo, La peineta, El borracho, El querreque, La pasión y otros diez temas más.

El fonograma Y hasta las aves cantan cuando el árbol reverdece… La presencia de don Laco en la Huasteca puede adquirirse en las tiendas de los museos del INAH.



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