Arctic Monkeys

Arctic Monkeys estrena Tranquility Base Hotel & Casino





Por: Jeampierre Gutiérrez

5 años pasaron desde el último álbum (AM) que haya estrenado Arctic Monkeys, y si todos estamos de acuerdo, incluso la industria, fue su álbum comercial al igual que los consolidó como una de las bandas más influyentes de la época en cuanto al indie rock; además, fue bien recibido por la gran parte del público, también cambió un poco el estilo a como tenía acostumbrado a los oídos de los fans.

A mediados de abril del presente año la banda anunció el lanzamiento de su sexta producción de estudio, que sería lanzado el 11 de mayo mundialmente, de título Tranquility Base Hotel & Casino, producido por James Ford y Alex Turner, aunque ya se había filtrado días atrás. Desde el video preview, el público y los fans se daban una idea de lo que sonaría, la mayoría de los comentarios fueron positivos, aludiendo a que tendría un sonido vintage.

Desde la portada del álbum, los Arctic Monkeys evocan a que tendrán un sonido plenamente clásico; al reproducir la primera canción de Tranquility Base Hotel & Casino, Star Treatment, son notorio los pianos y la batería sigilosa para dar paso a  la voz de Alex Turner con la primera frase del álbum  “I just wanted to be one of The Strokes” lo cual refiere que las letras van  más hacia la vida de Turner como fanático de la agrupación; a partir de esta canción, es bastante notoria la presencia del piano, dado a que en su cumpleaños, en enero del 2016, Alex Turner adquirió un piano para instalarlo en su casa e ir experimentando sonidos, por ello, en todo el material el piano no deja de sonar.

La intención en cada una de las canciones es fantástica: la interpretación y las líneas de voz que utiliza Turner con el tempo del género rap, además de las estrofas y letras que parecieran estar inspiradas en sus experiencias personales mezcladas con historias. Claro está que Turner hizo la mayor parte del disco, e incluso desde que surgió la idea del álbum se había pensado que sería un proyecto de Alex como solista. El bajo de Nick O´Malley va muy acorde al piano en cuanto a la melodía que va encaminando a las canciones, siento que mantiene el sonido del bajo que sonaba en los anteriores álbumes solo con un sonido más inspirado hacia el soul.

El trabajo en las guitarras de este disco, que realizo Jamie Cook y Turner, es muy bueno: la sutileza con la que se presenta en diferentes canciones es bastante aceptable, ya no se escuchan más aquellos riffs intensos de guitarra, sino que ahora suenan a guitarras de películas de los años 70 o de producciones cinematográficas de Kubrick junto con los pianos y los órganos utilizados en toda la producción.

Las baterías, poderosas, energéticas y estruendosas, de Matt Helders han quedado atrás, algo que muchos extrañamos; la presencia de la batería es bastante sutil, en algunas de las canciones solo se utiliza como base y en otras fascina con los redobles y los tambores comprimidos de orquestaciones cinematográficas.

En términos generales, Tranquility Base Hotel & Casino es para mí una gran obra, con una mayor madurez musical y, sobretodo, conceptual que retoma y hace tributo a aquellos artistas y producciones que dieron nacimiento al rock clásico con sonidos ambientales vintage y tintes soul a finales de los años 60. Un álbum que desborda sensualidad, elegancia, madurez, y romance.


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